Informes


Cliquear imagen para leer el Libro en formato digital

Versión Español:

El elevado valor de la biodiversidad del Archipiélago Juan Fernández, así como las significativas amenazas que enfrenta, hacen de este territorio insular un lugar prioritario para la conservación de la flora y fauna no sólo a nivel de Chile, sino que del mundo. Basados en tales antecedentes y en la necesidad de coordinar los aislados esfuerzos y estudios, en noviembre de 2009, un conjunto de actores, organizaron un Taller Internacional, con el objeto de diseñar un Plan de Conservación de la Biodiversidad Terrestre del Archipiélago Juan Fernández. Dicho taller contó con la participación de investigadores y expertos nacionales e internacionales, representantes de la comunidad, del municipio fernandeziano y del sector público y privado.

El Plan apunta a evitar nuevas extinciones en el archipiélago y señala las acciones asociadas a la conservación de especies y áreas claves para la flora y fauna, el manejo de especies exóticas invasoras, la bioseguridad ecológica del archipiélago, el fortalecimiento de las capacidades locales y la investigación. Su elaboración se realizó sobre la base de las conclusiones de las mesas de trabajo que se constituyeron en el taller, las que fueron posteriormente sistematizadas y editadas por Fundación Biodiversa. Adicionalmente, tras el devastador maremoto que afectó al archipiélago en febrero de 2010, se elaboraron propuestas en la línea de apoyar el esfuerzo de reconstrucción, que son recogidas en el capítulo final. Con el apoyo de varios expertos(as), Biodiversa hizo también una estimación de costos de la mayoría de las actividades priorizadas.

Considerando las actividades valoradas, en total el costo del Plan se estima en $ 3.152.000.000 (US$ 6.692144). De esta cifra, $ 2.607.000.000 corresponden al plan de conservación propiamente tal, $ 545.000.000 al programa de investigación y monitoreo. Por otra parte, se consideran $ 251.000.000 correspondientes a las propuestas de aviario y jardín botánico que buscan responder al plan de reconstrucción desarrollado tras el maremoto.

El Plan plantea metas ambiciosas pero alcanzables que, de lograrse, sentarán las bases para la conservación de la diversidad biológica del archipiélago, que hace de este territorio insular un patrimonio único y valioso de Chile y del mundo.

 English Version:

The value of Juan Fernandez Archipelago’s biodiversity and the significant threats it faces, make these islands a high priority area for flora and fauna conservation both for Chile and the entire world. Against this background and in consideration of the need to coordinate disperse efforts and studies, in November 2009, an International Workshop was organized with the aim of designing a Terrestrial Biodiversity Conservation Plan for Juan Fernandez Archipelago. The workshop convened national and international scientists and academics, local social and political leaders, the Juan Fernandez municipality authorities, members of the local community and the private sector.

The Plan seeks to prevent further extinctions in the archipelago and proposes that the main tasks relate to the conservation and key locations of the flora and fauna, the management of invasive exotic species, ecological biosecurity of the archipielago, the strengthening of local capabilities and research.

The document was prepared on the basis of the findings and conclusions of working groups set up at the workshop, which were then systematized and edited by Fundación Biodiversa. After the devastating tsunami that struck the archipelago in February 2010, further proposals were drawn up with a view to supporting the reconstruction effort. These new proposals were incorporated into the last chapter of the document.

With expert support, Fundación Biodiversa also made an estimation of costs for the priority activities.

Considering these, the total cost for the Plan is estimated at US$6,692,144 of which US$ 5,535,032 corresponds to the conservation plan itself and US$1,157,112 to the research and monitoring program. In addition, US$532,909 were considered for the aviary and botanical garden thereby responding to the reconstruction plan developed after the tsunami.

The Plan sets ambitious but achievable goals and will put in place the foundations required for the conservation of the archipelago’s biodiversity, thus ensuring this unique and valuable heritage for posterity.

Lactoris Fernandeziana – Archivos CONAF

Johow (1896) indica: ” Endémica de Masatierra. El género monotípico Lactoris, clasificado por Philippi en la familia de la Magnoliáceas, trasladado después erróneamente por Bentham a las Piperáceas i elevado por fin, por Engler al rango de familia independiente i afín de las Magnoliáceas, ofrece un interés jeográfico especialísimo por representar el único ejemplo de una familia que es endémica en una isla oceánica. Habita en la sombra de los bosques, desde 500 m sobre el mar hacia arriba; bastante rara. Portezuelo de Villagra, selvas del Yunque, cerros al interior de Pto. Inglés. Es un humilde arbustito mui ramoso que en su traje esterior recuerda las Peperomias i ciertas especies de Begonias. Sus tallos son redondos i mui nudosos i sus hojas pequeñas, transovadas i provistas de una ócrea, tal como se observa en los Polygonum. Las flores son muy poco conspicuas, polygamas monoicas i tienen un perianto simple. Todas las partes de la planta tienen gusto a pimienta”.

Skottsberg (1954) indica: “Endémica de Masatierra y confinada al cinturón de bosque húmedo de neblina desde el Pto. Francés hasta el Pto. Inglés sobre los 500 m, en toda esta área muy escasa, aunque no tan completamente rara como se supone. Densamente ramoso, tiene una forma mas o menos hemisférica, quizás mas correctamente, un árbol de corto vástago principal en miniatura. Máximo grosor 1,5 cm y 1,15 m de altura. Rebrota en otoño, las delicadas hojas glabras con un pliego a lo largo del nervio central y cubiertas por una ócrea hyalina. Flores terminales y axilares, 1 a 3 florece de noviembre a enero. Flores ya sea hemafroditas o femeninas (también masculinas según Hemsley), las axilares con una bracteola dorsal. semillas maduras en abril”.

Unico individuo cultivado en el Jardín Botánico Nacional de Viña del Mar, murió en junio de 2004 por ola de calor de invierno

La familia Lactoridaceae es endémica de la isla Robinson Crusoe. Uno de los pocos casos conocidos de una familia vegetal endémica de una isla. Lactoridaceae es una familia morfológicamente primitiva, vinculada a Magnoliidae, las primeras latifoliadas que aparecieron a fines del Cretácico hace 60 millones de años. La exacta afinidad taxonómica de L. fernandeziana es un incógnita aún, por cuanto los datos radiométricos sugieren que la flora endémica de las islas, es joven y ningún taxa aparentemente relictual llegó por dispersión durante el último par de millones de años, a menos que la especie arribó a las islas cuando estas estaban recién emergidas y luego la especie se haya extinguido en los continentes quizás durante los cambios climáticos del Pleistoceno (Vuilleumier, 1971; Simpson, 1974, 1975), lo cual pudo haber causado la pérdida en otros lugares con la sola permanencia en la isla donde permanece refugiada hasta hoy día (Stuessy, T. Sanders, R. et al. 1984). Su condición de especie arcaica es ratificada no obstante por la presencia del flavonoide isohammetin que sugiere una estrecha afinidad con las familias del orden Laurales, particularmente Gomortegaceae y Monimiaceae. Crawford, (D. et al. 1986). Lammers, T., et al. (1986), indica que aunque la familia se ha asociado a los ordenes Magnoliales, Laurales y Piperales, incluso se propuso un orden propio monotípico no validado, el orden Lactoridales (Dahlgren 1983, Walker & Walker 1984). Los análisis fenéticos, que estiman relaciones y permiten formular clasificaciones basadas en similitud de todo orden, sin consideración a la historia evolutiva del organismo, sugieren que Lactoridaceae se acomoda mejor en las Magnoliales y muy cercanamente a la familia Annonaceae. Los análisis cladísticos, por otra parte que reconstruyen los patrones de ramas filogenéticas de una manera definida y aplicada repetitivamente, indican que la familia es un miembro derivado de las Magnoliales, con afinidades a Annonaceae, Eupomatiaceae, Himantandraceae, y Myristicaceae. Respecto de su estado de conservación L.. fernandeziana es una especie escasa. Después de su última expedición a las islas en 1955, Skottsberg temió que Lactoris se hubiera extinguido, sin embargo durante la expedición Chileno–Norteamericana de 1965, se descubrieron cuatro plantas maduras y algunas plántulas de regeneración en dos diferentes localidades. Posteriormente, seis plantas fueron localizadas en cinco sitios durante la expedición conjunta Universidad de Concepción–Ohio State University en 1980 y 1984. La última evaluación de la especie hecha por la bióloga Marcia Ricci contabilizó 960 individuos que crecen sobre 450 m.s.n.m. en el cordón de cerros que cruza la isla Robinson Crusoe desde la Piña hasta quebrada Villagra y Cerro Alto (Ricci, M., 2001)

Aunque su escaso número total de individuos obliga a clasificarla como especie amenazada de acuerdo a los criterios actuales, su situación en la isla es de franca recuperación, las plantas están en buenas condiciones y regeneran normalmente, de acuerdo a reconocimientos de profesionales y guardas de CONAF que la han prospectado en diversos lugares de los cordones montañosos desde la Piña en Pto. Francés, hasta el Mirador de Selkirk.